LEO ACHILLI
Domingo

Anuario 2021 (II)

Segunda parte de nuestro repaso del año: halcones y palomas, la foto de Olivos, Padres Organizados, el fin de la pandemia, el acuerdo con el FMI.

Seguimos recorriendo 2021 según lo vimos desde las páginas virtuales de Seúl. Aparecen más vacunas, se calienta el escenario electoral, la foto del cumpleaños de Fabiola genera un huracán. Llega Manzur, que amaga con comerse el mundo, pero al rato pierde gas. Las elecciones de noviembre abren una nueva etapa. Y, pese a los esfuerzos del gobierno y los infectólogos, la pandemia empieza a despedirse. El repaso de los primeros seis meses del año, acá.

 

JULIO

El Gobierno habilita la llegada de vacunas Pfizer por decreto

La única conclusión posible es que el Poder Ejecutivo no quería que la modificación de la ley la realizara el Congreso. Primero, porque se oponía a esa modificación; al final, ya con el agua al cuello, porque quería quedarse con el “mérito” de esa iniciativa. Por cierto, esa no es una razón que justifique el dictado de decretos de necesidad y urgencia. Es todo lo contrario: un ejemplo, que a partir de ahora se enseñará en los cursos de derecho constitucional, del peor uso posible de esos instrumentos excepcionales.

Osvaldo Pérez Sammartino, El Estado somos nosotros

 

Darío Lopérfido | Entrevista

IGNACIO LEDESMA

Igual me quedaron algunos amigos. No voy a decir el nombre para no traerles problemas. Yo tengo dos o tres amigos kirchneristas que son un poco cínicos y me dicen “sí, bueno, tenés razón”, pero no se meten en ese tipo de locuras. Ahora, cuando les hacían juicio a los periodistas en la Plaza de Mayo y había uno que hacía de fiscal, otro que hacía de juez, y los condenados eran Magdalena Ruiz Guiñazú, Morales Solá y venían unos desarrapados, unos indigentes intelectuales y les hacían juicio, ponían la cara de Mirtha Legrand y hacían que los chicos jueguen. Nunca fueron buenos. Néstor ya era eso cuando no era famoso en la provincia de Santa Cruz, entonces si estás ahí sos un cínico que dice “bueno, pero a mí me va bien”. Está bien, tomamos un día un café y nos acordamos de cuando éramos jóvenes y yo era bueno y vos también. Ahora, si encima sos un militante activo de eso… Perdí muchos amigos y feliz de eso.

 

Halcones y palomas

Ahora que la temporada de cierre de listas muestra una cara poco agradable de la política, cuando parece que los dirigentes tienen mucho ego y poca oreja atenta a los problemas de la gente, quiero hacer una defensa no sólo de Juntos por el Cambio –que es con mucha diferencia la coalición opositora más sólida desde hace al menos 20 años– sino también de los distintos perfiles de sus dirigentes, a los que en el último año y medio se ha caracterizado como halcones o palomas, según su grado de dureza frente al kirchnerismo. A veces se hace un gran problema sobre esta diferencia de actitudes, pero quiero usar los párrafos que siguen para decir que la presencia de halcones y palomas no sólo no es una debilidad del PRO o de JxC sino una fortaleza, y para proponer una síntesis operativa a la que, en reuniones políticas o con militantes, vengo llamando “corazón halcón, cabeza paloma”. Es decir, convicciones profundas combinadas con pragmatismo electoral, identidad definida combinada con vocación de amplitud y generosidad: firmeza estratégica, flexibilidad táctica. “Corazón halcón, cabeza paloma” describe cómo me siento yo en este momento, pero creo que también puede ser un atajo útil para otros.

Hernán Iglesias Illa, Corazón halcón, cabeza paloma

 

ZIPERARTE

 

¿De qué lado estás?

Aceleremos, por una vez, las contradicciones. Para resolver la inflación podés medir góndolas en una sucursal de Coto y culpar a los empresarios o podés equilibrar las cuentas públicas con una política monetaria creíble. Esas son las opciones. Aquellos que deambulan la avenida del medio, los que piden opciones de centro, darán miles de vueltas pero, al final del camino, tomarán una cinta métrica para trabajar codo o codo junto a Paula Español. Es irrelevante si les parece bien o mal: es lo que les garantiza que la rueda siga girando. Para el resto, quizás sea tiempo de algún tipo de coraje intelectual.

Pablo Siciliano, El centro es conservador

 

Se baraja la posibilidad de implementar pasaportes sanitarios

En la Argentina, a diferencia de lo que pudo ocurrir en Europa, fue el propio Gobierno quien, con su impericia, introdujo las dudas. La imposición de una pasaporte social de vacunación generará un régimen político de diagnóstico médico que habrá de clasificar y discriminar para terminar por excluir. Un régimen donde mozos y empleados, para que el pasaporte tenga valor, deberán actuar como policías sanitarios o, con más precisión, como parapolicías de la salud. La certificación de la vacunación no resolverá nada, sólo agregará nuevos conflictos a los ya existentes.

No es posible simular la brillante campaña de vacunación que se promocionó con torpes acciones burocráticas. No es dable maquillar el fracaso con medidas inútiles, con máscaras que impiden ver el verdadero rostro de la realidad, porque el ocultamiento sólo puede ahondar los padecimientos. La propaganda sobre lo falso casi siempre funciona, pero también tiene asegurado el certificado de caducidad.

Eduardo Wolovelsky, Nuestros cuerpos, nuestras decisiones

 

El progresismo ante Cuba

Hoy no tengo esos corsets. Ya no me considero de izquierda (categoría espacial que cada vez explica menos, además) ni siento que deba compensar mis críticas a Cuba de ninguna manera. Podría ser peor, sí. Batista era sanguinario, sí. Y eso qué importa, amigo. Cuando supimos, por ejemplo, de los “fusilamientos exprés” de quienes intentaron robar un barco para escapar de la isla a principios de este siglo, ya no hubo peros. Es un régimen represivo al que no hay que aplaudir ni justificar. Hay que denunciarlo.

Julián Gadano, Aquella utopía, esta dictadura

ZIPERARTE

 

AGOSTO

Fernando Iglesias versus Florencia Peña

La secuencia del caso Iglesias no es novedosa pero sí transparente, y por eso sirve de ejemplo para mostrar un modo de actuar del kirchnerismo que, años después, le sigue resultando exitoso para desviar la atención, embarrar la cancha, transformar en un duelo de acusaciones lo que hasta ese momento sólo eran acusaciones en su contra. Esta es la lección que tiene que quedar más clara de lo que pasó en la última semana: no el análisis minucioso de los dichos de Fernando Iglesias sino la confirmación de la estrategia de contraataque kirchnerista, probada mil veces, que se agarra del eslabón más débil de una denuncia ética (o penal) para devolver un aluvión de contradenuncias y ataques personales, a menudo con la colaboración involuntaria del resto del sistema político y mediático. La buena noticia es que el modus operandi es cada vez más claro y transparente. La mala es que sigue funcionando, en buena parte porque quienes deberían parar un segundo la pelota y preguntarse, como Alejandro Fantino, “pará, pará, pará, ¿de qué estamos hablando?”, no lo hacen.

Hernán Iglesias Illa, El blanco ideal

La foto de la fiesta de Fabiola en Olivos

La foto revela también que la cuarentena que renovaban sin mayores explicaciones, y el terrorismo sanitario que inoculaban en sociedad con los medios de comunicación amigos y enemigos, no procuraba evitar contagios ni muertes sino condicionar la opinión pública para que reinara el estado de excepción y así estar más sueltos para hacer negocios proporcionales a la desgracia que auspiciaban. Con ciudadanos desinfectando peras y manzanas y eligiendo mascarillas, y conectándose a los zooms con niños sobreexcitados por atracones de azúcar y dibujitos, todos los inventos paracientíficos fueron posibles, así como el negocio con los rusos, y algo crucial, pero menos consciente: se pudo disimular enormemente la carencia profesional en toda la gestión de gobierno. La sodomización de la oposición ya estaba asegurada porque también cayó rendida a los pies del covid, por el respeto reverencial a los organismos internacionales a los cuales todo diputado panrepublicano que hable de corrido aspira.

Esteban Schmidt, Las puertitas del Sr. Fernández

 

LEO ACHILLI

 

El progresismo justificador de los talibanes

Uno de esos artículos, titulado “¿Tenemos que salvar a las afganas?”, me impactó desde el título, como si ayudar a las mujeres afganas fuese ridículo o fuera de lugar. La autora utilizaba en su argumento la lógica machista del “porque te quiero te aporreo”, como si ser torturada diariamente desde la cuna fuese una decisión personal y no una tragedia de una crueldad infinita. Y, además, que quedara claro: la violencia misógina del extremismo islamista, para la autora, era culpa de Occidente y del maldito imperialismo, no de los pobrecitos talibanes que viven tan felices en su Arcadia rousseauniana.

Albertina Piterbarg, Las mujeres afganas merecen ser salvadas

 

Qué hacer con los planes sociales

Los “planes sociales” están en el centro de la discusión de la campaña electoral. Casi no hay candidato que no enuncie su vocación para transformar “los planes” en “trabajo genuino”. Las organizaciones sociales en las que el Estado nacional terceriza la gestión de los planes son cuestionadas desde el propio oficialismo nacional. Los empresarios de muchas actividades económicas se quejan de que nadie quiere trabajar para ellos, porque se prefiere “vivir de los planes”. Por momentos los planes parecen ser el principal problema económico del país, aunque hasta los libertarios más recalcitrantes saben que los planes no se pueden cortar “de un día para otro”.

Daniel Nieto, El laberinto de la política social

 

ZIPERARTE

 

Hacer lo que hay que hacer

Argentina necesita un cambio de régimen en cómo funciona su economía. Algo que despierte de su letargo a la inversión, a los negocios, a la iniciativa, a la innovación, algo que sirva para empezar a volcar los ahorros de los argentinos a la producción. No van a lograr eso los cambios aislados y a media máquina que se podrían hacer, en medio de una economía estancada, con una coalición demasiado amplia en la que yo pienso A, vos B, él C y aquel otro D. La dinámica la estamos viendo en este gobierno. Es una coalición amplia. No va para ningún lado. Lo que necesitamos es un gobierno con una agenda que gane la fuerza para hacer lo que hay que hacer. El consenso no va a llegar por una deliberación griega. Va a llegar después de que alguien empiece a hacer lo que hay que hacer y eso dé resultado. Ahí los demás se subirán a la locomotora imparable. Será atronador el chirrido de los rieles.

Iván Stambulsky, Primero el carro, después el caballo

 

La foto de la fiesta de Fabiola en Olivos (II)

La foto exhibe un delito. Poco importa que Fernández lo excuse en que se trató de un error o un desliz, o nos diga que en ese momento se olvidó de que era presidente y actuó como un hombre común, lo que no le sirve para nada como defensa pero da una cabal idea de lo que piensa de los hombres comunes, es decir, de todos los argentinos menos él y su círculo de confianza: personas que se dedican a transgredir la ley. Él lo hizo en esa ocasión, pero no por hábito, como, entre otros, sus votantes, sino por un momentáneo olvido.

Osvaldo Pérez Sammartino, La foto exhibe un delito

 

 

SEPTIEMBRE

El caso Milei

Sin embargo, ¿puede un candidato definirse como liberal y al mismo tiempo tener una cultura política populista? La estrategia, el estilo y el discurso desplegados por Milei en esta campaña muestran, una vez más, las afinidades entre el populismo y ciertas versiones reduccionistas del liberalismo. A algunos podrá parecerles extraño el maridaje entre populismo y liberalismo, que a priori lucen incompatibles. Pero la realidad es que no es nuevo ni original.

Ignacio Labaqui, El pueblo libertario de Javier Milei

 

La historia de Padres Organizados

Todo lo que sucedió después de esa pequeña chispa fue una bola imparable, genuina y asombrosa. Primero que nada: no nos conocíamos personalmente. Teníamos entre treinta y cincuenta años. Todos teníamos hijos entre bebés y adolescentes a punto de egresar. Como una fórmula de perfecta alquimia, las profesiones y personalidades nuestras se combinaron hasta formar Padres Organizados. Había entre nosotros dos historiadoras e investigadoras del CONICET, un escritor, una especialista en comunicación, un arquitecto que trabajaba en arquitectura para la educación, y yo, diseñadora gráfica. Para empezar, propuse hacer unos flyers con hashtags y publicarlos.

Florencia Gutman, Un ejercicio de ciudadanía

 

VICTORIA MORETE

 

La victoria de Juntos por el Cambio en las PASO

Como a muchos otros votantes de Juntos por el Cambio (que era no sólo mi única opción sino la única fuerza que podía derrotar al kirchnerismo), los candidatos no me convencían. En primer lugar, tengo fuertes reproches para hacerles en cuanto al manejo de la pandemia y sus opiniones al respecto, sesgadas en general hacia el miedo excesivo y las medidas burocráticas, restrictivas, santurronas y peligrosas para la vida en consonancia (salvo detalles oportunistas) con el terrorismo sanitario impuesto por el kirchnerismo.

Pero, más allá de esa objeción que mantengo con el espacio de JxC me refiero, para simplificar, a la capital y a la provincia de Buenos Aires, los lugares en los que viví durante estos años. En Capital, López Murphy me caía mucho mejor que Vidal, pero los que venían debajo de las cabezas de lista invertían mis preferencias. En Provincia, jamás hubiera votado a Manes y tampoco al resto de los suyos; Santilli era, por lo tanto, mi opción por descarte, más que por admiración a sus ideas o sus obras. Pero cuando los números estuvieron puestos resultó que, casi milagrosamente, después de meses en los que los medios especularon sin cesar con las divisiones internas (y que, más allá de las operaciones, existieron sin duda), JxC emergió de los comicios con una sorprendente unidad en la que los dirigentes, que sin dudas habían sido culpables de errores fácticos, ceguera política y ambición desmedida, parecen empujar para el mismo lado (hablo de Macri, Larreta, Bullrich, Cornejo, Vidal, Manes, Carrió, López Murphy y todos los que quieran agregar a la lista) e insinúan la posibilidad de un bloque sólido que despierte lo que no tuve en esos años: la esperanza de que 2023 nos ofrezca una coalición de gobierno firme, un equipo de gobierno capaz y un presidente que no sea un caudillo ni el representante de una ideología trasnacional sino algo más parecido a un estadista y a un demócrata que los farsantes e incompetentes que hoy rigen nuestro destino.

Quintín, Un resultado lógico que nadie vio venir

 

Entrevista | Patricia Bullrich

Soy rea, rea, rea. Desde chiquita soy así, no sé por qué. Yo creo que fue ser la hija número cuatro, viste que no te dan pelota y tenés que mostrarte de alguna manera. Toda mi vida fui así, fuera de la caja, siempre tuve mucha aversión por cómo hablaban los de mi sector social. Me acuerdo que mi viejo me quería hacer jugar al golf y yo decía “no, yo al golf no juego ni en pedo”. Quería salir de eso.

 

Sobre el libro de Juan Carlos Torre

Desde el comienzo mismo del libro llama la atención el carácter preciso y lúcido del análisis de la coyuntura argentina. En algunas cartas anteriores al inicio de su actividad como funcionario, Torre muestra una actitud muy cautelosa y desconfiada ante los vertiginosos acontecimientos que se suceden a partir de 1982: el inicio de la guerra de Malvinas, la derrota y posterior desintegración del gobierno militar y la campaña que culmina con la primera derrota del peronismo en elecciones libres. El respeto e incluso la admiración que le infunden la figura de Alfonsín no hacen sin embargo que Torre modifique su postura principal: la de un pesimista esperanzado. Desde antes incluso de recibir el ofrecimiento de incorporarse al gobierno el autor es consciente de que la nueva democracia argentina será necesariamente frágil y condicionada por factores muy poderosos. Su ansiedad lo lleva a desear incluso un pronto resurgir de la actividad guerrillera, del golpismo de los militares o de un arrebatado accionar de los sindicatos para poder testear el verdadero grado de apoyo de la sociedad argentina a la institucionalidad, en un momento en el que la euforia por la etapa que se inauguraba parecía dominarlo y cubrirlo todo. Como bien sabemos ahora, todo aquello que Torre esperaba para los primeros meses de 1984 se fue haciendo realidad, si bien a un ritmo bastante más lento de lo previsto.

Eugenio Palopoli, Un país ingobernable

 

BERNARDO ERLICH

 

La llegada de Juan Manzur al gabinete

Hay que decir que Manzur, más que crear, perfeccionó la maquinaria de concentración de poder opaco que había heredado de Alperovich. Chamuscado por las protestas callejeras y la victoria de Cambiemos, al llegar al Ejecutivo prometió que iba a promover una ley de acceso a la información pública y otra para terminar con los acoples que casi incendian la provincia en 2015, pero no cumplió. El sistema electoral vigente en la provincia es más que una cancha inclinada hacia el oficialismo: ya no quedan arcos, ni pelota, ni referí neutrales. El espectáculo de las cajas abiertas para financiar el clientelismo inimaginable completa el panorama de distorsiones. La máxima expresión de ese financiamiento espurio fueron las imágenes del desfile de valijas cargadas de billetes destinados a “gastos sociales legislativos”. Nunca se pudo determinar qué ocurrió con los fondos equivalentes a U$S 46 millones de dólares (al tipo de cambio de 2015) distribuidos antes de las elecciones que consagraron gobernador a Manzur. La Justicia cerró las denuncias sin conseguir siquiera que les mostraran los presuntos recibos.

Irene Benito, La sonrisa permanente de Juan Manzur

 

OCTUBRE

Dimos por terminada la pandemia

La pandemia terminó. Para que esta frase sea cierta, hay que animarse a decirla: basta pronunciarla para convertirla en realidad. Hubo y hay una pandemia, que es la circulación a nivel global de un virus con consecuencias médicas. Y hay una “pandemia” construida socialmente desde comienzos de 2020. Para la primera pandemia hay que saber cuáles son los datos que indican que podría estar llegando a su fin. Para la más persistente, la segunda, basta con decirlo en voz alta: la pandemia terminó.

Gustavo Noriega, La pandemia terminó

Entrevista | Loris Zanatta

Con respecto al kirchnerismo, propongo que tomemos la crónica argentina de los últimos días como caso de interpretación de tu pregunta a la luz de la historia. Es interesante analizar cómo reaccionó el kirchnerismo a la derrota electoral en las últimas PASO. Si uno lee la carta de Cristina Kirchner, lo que dice es que el Gobierno se ocupó de temas que no son relevantes para el pueblo mítico al que hace referencia la tradición peronista. Es decir, no hicimos bastante contra la pobreza y nos dedicamos a temas que nos alejaron del pueblo. Las palabras de Cristina se comprenden mejor si se la compara con una curiosa carta abierta que publicó en La Nación el arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, quien es el teólogo del Papa y el hombre que guía la provincia eclesiástica que corresponde al conurbano. Su declaración es eminentemente una nota política y habla en tono muy similar al de Cristina. Culpa al Gobierno de distraerse en agendas progresistas, poco relevantes para el pueblo, relegando a planos secundarios las necesidades de los pobres.

 

El lenguaje inclusivo es un discurso político

VICTORIA MORETE

En la Argentina actual, el lenguaje inclusivo opera como una marca de pertenencia: compañeros, camaradas, correligionarios. Es un santo y seña discursivo. Es un discurso político que, agazapado tras el “inclusivo”, intenta borrar el carácter adversativo que tiene: quien no lo usa es un otro negativo. Al presentarse como totalizador y no como discurso político pretende anular la confrontación. También, como cualquier discurso político, es situado y se enmarca en un contexto: puede desaparecer si las condiciones cambian y el colectivo de identificación pierde cohesión interna (en una palabra: Manzur).

Andrea Calamari, “Todes” nunca es todos

 

¿Funcionan los congelamientos de precios?

No.

Entrevista | Alfredo Cornejo

Creo que se necesita un acuerdo sustantivo sobre las reformas. Las reformas después de décadas de populismo son dolorosas, porque no se perciben los resultados de forma inmediata. Si los resultados fueran inmediatos, sería fácil hacer esa patriada. Entonces requieren consensos amplios. Una reforma impositiva, por ejemplo, necesita de un buen acuerdo, no sólo con los empresarios y el sindicalismo sino con la política. No lo veo por el lado de la imposición, aunque tengas un voto más en el Congreso. En cualquier caso, el acuerdo sólo se puede dar con Cristina aislada del poder político, porque Cristina no cree en estos acuerdos. Aislada Cristina sí hay posibilidades para un acuerdo.

 

 

JAVIER FURER

 

Qué hacer con Aerolíneas Argentinas

El próximo gobierno no kirchnerista tendrá una renovada posibilidad de hacer lo que hay que hacer. ¿Y qué es eso? Esa es la pregunta del millón y medio de dólares diarios (el déficit promedio de Aerolíneas Argentinas desde su expropiación en 2008). Mi respuesta, que desarrollaré en estos párrafos, es que el próximo gobierno debe lanzar una reestructuración de Aerolíneas en los primeros 100 días de su mandato, que incluya una fuerte reducción de personal y una redefinición de su flota, sus rutas y sus convenios colectivos, acompañadas de una liberación del aire argentino para toda compañía que quiera volar en nuestro país: una Aerolíneas reestructurada y modernizada no tiene por qué tenerle miedo a la competencia con los mejores.

Franco Rinaldi, Aerolíneas, con los pies en la tierra

 

Liberalismo de izquierda

El concepto de liberalismo de izquierda, que yo reivindico, provoca ciertos resquemores en ambos bandos ideológicos: para muchos liberales el vocablo “izquierda” es una mala palabra asociada al comunismo, al chavismo y al populismo, mientras que para los izquierdistas, especialmente en la Argentina, la palabra “liberalismo” remite exclusivamente al liberalismo económico, el llamado neoliberalismo que muchas veces se asocia a los gobiernos militares y a la insensibilidad por los excluidos.

Juan José Sebreli, Por qué soy un liberal de izquierda

 

NOVIEMBRE

Entrevista | Rolo Villar

Si vos me decís “vamos a tal lado” y veo que va a haber kirchneristas, digo “no voy”. Porque no le quiero hacer pasar un mal momento al tipo y porque sé que no la voy a pasar bien yo. Donde hay fanáticos, no estoy. No me gustan los fanáticos de ninguna clase.

 

La pandemia de los barbijos

Sin embargo, más allá de su inconsistencia con la relajación de las medidas, quedó el barbijo, que acaso termine siendo el símbolo de nuestra sumisión al Nuevo Orden Sanitario de estos años. La costumbre de usarlo en la calle, donde dejó de ser obligatorio, se va dejando lentamente de lado y una prueba curiosa de ello es que si uno camina por Buenos Aires, encuentra cada vez más barbijos usados, tirados en el piso por gente que ya no les presta tanta atención, que se los saca y se los pone hasta que los pierde. De todos modos, sigue siendo obligatorio en el transporte, en los negocios y las oficinas y no parece haber una fecha, ni siquiera tentativa, para que nos libremos de él. No leí nada sobre el deterioro de la calidad de vida que implica tener la boca y la nariz obstruidas y no poder ver la cara de nuestros semejantes ni hablar fluidamente con ellos, pero la incomodidad se asume como un precio a pagar por vivir más seguros, como el cinturón de seguridad de los que viajan en auto.

Quintín, Sacate el barbijo

IGNACIO LEDESMA

Entrevista | Alfredo Casero

Yo he tocado con los mejores músicos, he tenido la mejor banda de este país, he cantado en Japón, he viajado a todos lados haciendo lo que se me canta el culo. La verdad es mi camino, no sé para dónde voy. La cagada es cuando te encontrás en la calle con un tipo con el que tocaste en 45 shows y mira para otro lado. Vos lo saludás y te da vuelta la cara. Pero en vez de producirme dolor, me produce pena. Y cuando algo me produce pena es porque no vale el dolor. Y si me produce pena, es inerte, lo voy a hacer mierda en cualquier momento.

 

Contundente triunfo de la oposición en las elecciones

El resultado fue contundente por donde se lo mire. El Gobierno resignó la mayoría absoluta en el Senado. Arriesgando poco, perdió bancas en la Cámara de Diputados y, dependiendo del escrutinio definitivo en La Rioja, podría dejar de ser la primera minoría en la Cámara Baja. Fue derrotado en la provincia de Buenos Aires a pesar de haber puesto toda la carne al asador. Más aún, a nivel nacional quedó 9 puntos detrás de Juntos por el Cambio.

Sin embargo, el Presidente convocó a la militancia a celebrar un “triunfo histórico” mañana y Victoria Tolosa Paz señaló que el Frente de Todos había “ganado perdiendo”. Dentro de Juntos por el Cambio hay quienes parecieran decepcionados por haber ganado en la provincia de Buenos Aires por un margen inferior al que vaticinaban algunos sondeos de opinión pública, y menor a la diferencia obtenida en las PASO.

Ignacio Labaqui, Pesimistas del vaso lleno

 

LEO ACHILLI

 

Más análisis sobre las elecciones

Cuando me sumé a la política activa, hace prácticamente cinco meses, la expectativa de máxima era poder sacar 50% en la Ciudad de Buenos Aires y la expectativa de ganar la provincia de Buenos Aires era una utopía, incluso hasta pocos días antes de las PASO. Recuerdo el acto de cierre antes de las PASO, conversando con el resto de los candidatos: creo que era el único que estaba entusiasmado con la posibilidad de ganar la provincia. Incluso gente con mucha experiencia en ese distrito me decía que era imposible ganarle al peronismo todo junto. Y le ganamos al peronismo todo junto.–Martín Tetaz

Si la coalición opositora quiere derrotar al kirchnerismo en las presidenciales de 2023 debería tomar nota de estas demandas insatisfechas. Más importante aún, si además de ganar quiere gobernar bien, acaso deba convencerse de la necesidad de hacer reformas de fondo, sacudirse los prejuicios y el miedo a la condena de la izquierda (que la tendrá igual) y abrazar el liberalismo económico.–Alejandro Bongiovanni

En las dos definiciones de representación residen las diferencias entre una democracia populista y una democracia republicana. Mientras que en la primera se construye un relato con la intención de mostrar que los acontecimientos responden a aquella invención, en la democracia que casi 10 millones de argentinos eligieron se respetan los hechos y se entiende a la realidad como lo que los ciudadanos eligen y hacen que suceda.–Sabrina Ajmechet

BERNARDO ERLICH

Como dijo el Cabezón Ruggeri en algún momento respecto de la selección: juntarnos en una pieza y cagarnos a trompadas todos para salir todos juntos a ganar. Para ir por la victoria final vos necesitás a los carrileros, a los centrales, al arquero, al volante central, a los volantes de contención, al volante de ataque, a los delanteros. Necesitás un equipo y tienen que jugar los mejores. Me parece que la coalición tiene que formar ese equipo y que tenemos que estar todos juntos y con las disputas saldadas de la mejor manera, entendiendo que por más que hayamos hecho elecciones fantásticas en algunos lugares, si no estamos unidos, con esta potencia quedamos solamente en cuestiones regionales.–Florencia Arietto

El kirchnerismo se desprendió de esta cultura e impuso otra: un partido ideológico. La síntesis coalicional del FdT expresa un problema inédito en el peronismo: el problema del no-poder. El “festejo de la derrota” puede verse como un reflejo más sistemático de la convicción de Alberto Fernández para la “toma de indecisiones”. Una procrastinación negadora del poder que no te permite gobernar.–Juan José Amondarain

Vale la pena preguntarse, llegado este punto: ¿sería bueno que los cambiemitas y los liberales se unan en 2023? La respuesta no es obvia: hay cambiemitas que ven, en los liberales, a idealistas con ideas impracticables y veces incluso indeseables para el país. De la misma forma, hay liberales que no creen que se le pueda quitar a JxC el tinte socialdemócrata que le imprimen al menos dos de sus tres principales partidos.–Marcos Falcone

Si no es esta elección, será la próxima. O la siguiente. El veredicto de las urnas comienza a castigar a las coaliciones predatorias. En un país de democracia consolidada, con creciente transparencia acerca de la naturaleza de las coaliciones políticas y de sus tentaciones predatorias, la tercera vida del kirchnerismo ha muerto. Y es altamente improbable que tenga una cuarta. Más “voz” y “salida” y menos “lealtad”.–Sebastián Mazzucca

Quiero decir dos cosas y decirlas cortitas, para no incumplir yo mismo la consigna que puse a los invitados. La primera es que el resultado del domingo pasado confirma que Juntos por el Cambio es la representación política mejor alineada con los valores e intereses de la clase media argentina en al menos 50 años. La segunda es que la activación política de una parte de esa clase media, desde 2012 pero sobre todo desde fines de 2019, es un dato clave e insoslayable para entender por dónde terminó pasando la campaña electoral.–Hernanii

Entrevista | Rosendo Fraga

La tecnología tuvo un papel importantísimo. Uno podría decir que la personalidad de los Kirchner también, pero la política en todo el mundo se ha hecho más dura, más agresiva. En alguna medida esto que hablamos de Argentina se está manifestando en números globales. Hoy está claro que el tema de las redes sociales ha precipitado un endurecimiento y una agresividad en la política muy grande. ¿Dónde está hoy la política de Estados Unidos, sin duda la democracia más importante del mundo? ¿Dónde está la política francesa? Le Pen quedó tercera en las encuestas por moderada. Son los dos países cuna de la democracia occidental. ¿En qué situación se encuentran? Guarda, que acá hay un tema muy complicado. Y las redes sociales, que refuerzan lo que piensa la gente en lugar de abrirle la cabeza para ver qué piensan otros, han tenido un papel muy importante.

 

DICIEMBRE

Decir la verdad

¿Se le puede decir la verdad a la sociedad argentina? ¿Se le puede prometer tan sólo sangre, sudor y lágrimas? ¿Quién tiene el secreto mágico del marketing electoral capaz de lograr semejante proeza? No lo tuvo Jaime Durán Barba en 2015, probablemente con toda la razón: nadie quería que le prometieran privatizaciones o cierre de empresas estatales, shock monetario y saneamiento de las cuentas públicas. ¿Cuánta gente dispuesta a escuchar ese discurso habrá en 2023, para que se pueda ganar diciendo la verdad y gobernar de acuerdo a las promesas electorales? Por supuesto que siempre está la opción de llegar el 10 de diciembre de 2023 y declarar alegremente “si decía lo que iba a hacer no me votaba nadie”, pero… ¿y después?

Eugenio Palopoli, ¿Y si les sale bien?

 

Estrena un documental sobre las víctimas de Milagro Sala

Si bien saltan a la vista la violencia y la psicopatía de Sala, y seguramente ese sea el motivo por el cual tanta gente de la propia Tupac ya no la defiende, no hay que perder de vista el negocio del kirchnerismo. Le dieron millones de pesos para construir casas y ella los retiraba del banco en bolsos y no rendía cuentas a nadie. Así construyó un verdadero ejército, no sólo de guardaespaldas y “soldados”, también de personas comunes que eran obligadas a marchar o acampar cuando ella quería hacer una demostración de fuerza. Y, por supuesto, construyó apenas algunas casas, muchas de ellas sin siquiera baño o sin columnas. Según la Justicia, Milagro Sala le debe al pueblo jujeño 1.836 casas, además de 524 que quedaron inconclusas. El fraude a la administración pública fue de 175 millones de dólares.

Diego Papic, El Estado era yo

 

JOLLY

 

El acuerdo con el FMI

El problema es que ya no quedan más botones para apretar ni yerba de ayer secándose al sol, como decía el tango. La Argentina seguramente va a pagar los 1.800 millones de dólares que vencen este mes con lo poco que queda de sus reservas, pero no llega a pagar el vencimiento de marzo. Es decir que ahora sus opciones son, como en aquel viejo chiste, dunga o dunga o muerte. Muerte sería caer en default con el FMI: no sólo nos aislaría más del mundo (aunque no creo que sea algo que conmueva a la dirigencia del oficialismo) y sin duda traería repercusiones locales feas: más brecha entre el dólar oficial y los otros, quizás salida de depósitos en dólares. Es decir, la situación actual pintaría como ordenada al lado de lo que implicaría un default con el FMI. Y eso sí les preocupa a Cristina, Alberto, Massa, los gobernadores y cualquier otro grupo de poder en la coalición.

Andrés Borenstein, “Dunga dunga” o muerte

 

Seguimos en contra del pase sanitario

En síntesis, el pase sanitario es perfectamente inútil: viene a resolver un problema que no existe y enfoca las medidas en los sectores de población que no van a cambiar los números.

Gustavo Noriega, El pase sanitario es inútil, innecesario e impracticable

 

LEO ACHILLI

 

Se despertó la Corte

El fallo es bienvenido y los jueces de la mayoría han cumplido su misión de velar por el cumplimiento de la Constitución y, en especial, por la independencia del Poder Judicial, que es la garantía de la vigencia efectiva de la República. Sin embargo, no tiene la menor justificación que en un tema de puro derecho, que no requiere de testigos, peritos ni otras pruebas, la resolución final haya demorado quince años. Estas cuestiones deben decidirse con rapidez, porque hacen a las reglas de juego básicas de las instituciones.

Osvaldo Pérez Sammartino, Impecables pero lentos

 

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El fin del relato

El kirchnerismo era muy bueno para construir ficciones que se instalaban en el imaginario popular. Ya no. Ahora tiene que discutir contra una oposición con apoyo popular que le disputa el sentido.

Por Sabrina Ajmechet

Vocera de la nada

En condiciones normales, un portavoz no habla por el presidente: es el presidente el que habla a través suyo. Gabriela Cerruti, en cambio, ha preferido ponerse en el centro.

Por Damián Damore

Morir en Teherán

A pesar de los relativistas occidentales, en Irán rige un ‘apartheid’ de genéro contra mujeres y niñas, violento y legalizado, que está siendo desafiado con valentía en las calles.

Por Albertina Piterbarg