LEO ACHILLI
La economía en 3 minutos

#14 | Ni tan bien antes, ni tan mal ahora

La opinión pública sigue apoyando, pero la política tiene otras leyes.

Hoy se cumplen seis meses de la asunción de Javier Milei. Este es un gobierno que en materia económica tuvo un diagnóstico correcto para evitar un derrumbe total de la economía argentina con riesgo de híper y más. Pero la efemérides llega quizás en un momento no tan bueno de la gestión. Cuando cumplimos cinco dijimos que cortábamos con tanta dulzura y medio que seguimos ahí. Somos cautelosamente optimistas. Orejeamos las novedades políticas y las arrugas que hay que planchar en la macro que llevaron, por ejemplo, a que el Banco Central compre muchos menos dólares en los últimos días.

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Objetivamente, Milei contó con un gran apoyo de los mercados. La gente se interesó más y muchos compraron, haciendo subir bonos y acciones. En las últimas dos semanas, eso se revirtió. ¿Cambió mucho la situación? Probablemente no. Ni antes era tan buena, ni ahora es tan mala. Lo que cambió fue que al principio había una cosa medio ingenua con que si la opinión pública apoyaba, las cosas iban a salir pese a la debilidad política del Gobierno y su inexperiencia.

La opinión pública sigue apoyando, firme como rulo de estatua, pero la política tiene otras leyes y paradigmas y vende cara su derrota. Y, digamos todo, así como le damos el crédito al Toto por desarmar mucho del bolonqui heredado, hay que decir que en gestión pública el Gobierno necesita tomar la sopa un poco.

Veremos qué pasa el miércoles si finalmente se aprueba la Ley Bases. Aun devaluada como está, sería un mojón para que empiece la segunda fase del gobierno de Milei, que ya no va a estar comandada por la motosierra sino por el bisturí.

Si el cirujano operará bien o no, ya nos enteraremos. En los próximos meses habrá que ver una reactivación de la economía, algo en dirección a salir del cepo, seguir con el superávit fiscal, consolidar la baja de la inflación, ver el tema cambiario, conseguir reservas o plata del exterior, implementar lo que salga de la Ley Bases.

En fin, estos desafíos no son fáciles ni para el mejor cirujano del mundo. Y, saliendo de la analogía y siendo realistas, no podemos esperar que le salgan todas bien. A veces, resolver una, complica a la otra. Anclás con el tipo de cambio la inflación, pero eso te complica para comprar reservas, por decir una. Milei ha sido bueno comunicando expectativas más moderadas que las que comunicó el Gato con su pobreza cero, lluvia de inversiones y el mejor equipo de los últimos 50 años. Le aconsejamos que siga siendo moderado.

Ahora, las buenas noticias. La inflación de la Ciudad de Buenos Aires dio 4,38% en mayo, con la inflación núcleo en 5,1%. Con los ponderadores de la inflación nacional, sólo debería dar alguna décima más arriba. Es decir que hay buena chance de que la inflación empiece con 4. Ya hablamos de que este número no refleja bien la inercia. Junio, con las subas de tarifas, difícilmente dé tan bien. Pero también es cierto que en la primera semana del mes, los precios en el súper estuvieron bastante tranquilos. Punto para el Toto y el Peluca.

Otra buena es que la recaudación de mayo fue mejor de la esperada. Sobresalió el impuesto a las Ganancias de las firmas, ya que todas aquellas que tenían un bono o depósito ajustado por dólar generaron una ganancia por única vez en diciembre que fue fuerte con el salto de 350 a 800 en el dólar oficial. En eso hay que agradecerle al compañero Sergio. Te sacaba por la SIRA, te devolvía con dollar linked. A veces somos injustos.

La otra data importante de esta semana es que se confirmó que los números de abril son mejores que los de marzo. Industria, construcción, hidrocarburos, pesca, todo para arriba. La verdad es que la vara estaba baja. Y es claro que la recuperación no es robusta, pero algo levanta. De mayo hay pocos datos, pero parece ir en el mismo sentido. Las ventas de motos y de autos mejoraron, se despachó más cemento, se faenó más ganado y la confianza del consumidor también subió. El crédito empezó a ser un jugador importante con un aumento del 11% promedio mayo contra abril, es decir casi un 6% real.

Pero no todo es color de rosa. Las ventas minoristas estuvieron estancadas y la producción de autos cayó contra abril. Y, aunque los economistas digamos que hay una mejora, los niveles de producción y ventas siguen siendo bajos, de manera que es poco consuelo para el empresario. Esto claramente está repercutiendo en el nivel de empleo, tal como se le quejó la UIA al Gobierno.

Para esta semana estaremos pendientes de tres cosas importantes. Número uno: la política, que fue lo que generó esta turbulencia en los mercados. Segundo, la inflación, que sale el jueves y que debería ser positiva para el Gobierno. Y, en tercer lugar, habrá licitación de bonos. En otra época, esto sería un mero tecnicismo, pero dado cómo viene la mano en el mercado, es prudente poner la lupa.

Hasta la semana que viene.

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Andrés Borenstein

Economista jefe de Econviews. Profesor de economía (UBA y UTDT). Conductor del podcast 'La economía en 3 minutos'.

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