LEO ACHILLI
La economía en 3 minutos

#10 | Tras cinco meses cortamos con tanta dulzura

Para seguir bajando la inflación arriaron algunas banderas: posponen el aumento del impuesto a la nafta y el ajuste por inflación de luz y gas.

Después de cinco meses en los que las cosas salieron mejor de lo previsto, empiezan a aparecer nuevos desafíos. La impresión es que los próximos cinco meses serán más duros que los primeros cinco. Hasta ahora, el Gobierno consiguió pilotear una herencia durísima recuperando reservas, exhibiendo superávit fiscal y poniendo, cosa rara, a la sociedad y al mercado de su lado: el de los creyentes. No es poco, más allá de los “peros” que todos tenemos sobre las sostenibilidades y los riesgos que vemos, especialmente del lado político.

La política tiene muchas aristas. Está todo el riesgo de lo que pase en el Senado y si hay humo blanco con las modificaciones a la Ley Bases. Pero también está el lado bueno. Habla Cristina, y el paro de gente que no hizo una huelga en cuatro años hacen sostener la posición de Milei. El que no estaba seguro de seguir bancando, luego de la huelga banca un tiempito más.

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Pero decíamos que ahora comienza otra etapa. Quizás más pragmática, pero no exenta de costos. Para seguir mostrando superávit, pagarán a las compañías eléctricas con bonos. Al final, todas o casi todas los aceptarán, pero fijaste un mal precedente. Para seguir bajando la inflación arriaron algunas banderas. Posponen el aumento del impuesto a la nafta y el ajuste por inflación de luz y gas: marche un Sergio para la mesa tres. ¿Es grave? Probablemente no. Pero son muestras de la dificultad a la que se enfrenta. ¿Había soluciones mejores? Casi seguro que sí.

El tipo de cambio todavía no es un problema, pero va camino de serlo. Entonces hay que preguntarse por la capacidad del Banco Central para seguir comprando reservas. No creo que la vaya a perder, pero seguramente a partir de junio o julio empiece a tener menos ruedas con sonrisa. Y la cuestión es si el mercado, frente a esa situación, cambia o no las expectativas. La religión de los mercados es un poco volátil. Pregúntenle al Gato. Por caso: el riesgo país, que bajó a la mitad desde el balotaje, hace un par de semanas que no baja y hasta sube en el margen.

Esta semana tuvimos una linda prueba con la licitación del Bopreal para pagar dividendos. Las firmas que compraron los bonos pagaron un dólar implícito de 1.350 pesos. Ese número es más realista que los 1.080 pesos del contado con liquidación. Ocurre que el mercado CCL está sobreofertado por el 20% que liquidan los exportadores, es decir, unos 1.200 millones mensuales, y subdemandado, porque un gran número de firmas tiene vedado el acceso al CCL dadas las normas del cepo cambiario. El argumento para pensar que 1.350 pesos es mucho está dado porque los Bopreal a licitar eran finitos y entonces acceder a eso tiene una prima. También es cierto que no sabemos cuántos vendedores habría a ese precio. El único que vende es el Estado. Puede ser válido. Pero entonces uno podría decir que el dólar vale algo entre 1.080 y 1.350. Hay que decir que esta venta que hizo el Estado vino con una recaudación espectacular del impuesto PAIS.

Los números de actividad de abril están mostrando alzas consistentes, pero digamos todo: marzo fue bastante peor de lo previsto, así que el rebote de abril no da mucho espacio para festejar. El escenario base es que sí habrá recuperación, pero no hay que ponerle excesivas fichas. Y hasta por cábala diría que se deben evitar frases como brotes verdes, segundo semestre y lluvia de inversiones. Publíquese. El riesgo es ser como esos mufas en la cancha que gritan el gol antes de que ocurra.

Para esta semana, tenemos la definición en el Senado de la Ley Bases y el paquete fiscal como primera prioridad. Sale la inflación de abril, que se parecerá a 8% luego de que CABA mostrara 9,8% esta semana, porque los servicios pesan más en Buenos Aires que en el resto del país, por lo que la inflación nacional sin dudas tiene que ser menor. Hacia el viernes tendremos los números de inflación mayorista, que será baja porque no tiene servicios, y también los costos de construcción, un sector muy castigado.

Hasta la semana que viene.

 

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Andrés Borenstein

Economista jefe de Econviews. Profesor de economía (UBA y UTDT). Conductor del podcast 'La economía en 3 minutos'.

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