El veterano intelectual liberal despotrica contra Milei y las redes sociales por los ataques a la prensa y los partidos políticos sin pensar que quizás su desprestigio fue autoinfligido.
Tal vez no sea el momento del PRO para liderar, pero sí para mirar el panorama con perspectiva y decidir qué quiere ser y cuál es su aporte a la política argentina.
Más que un intento de fraude, el ‘deepfake’ de Macri expuso una diferencia clave entre dos culturas políticas: una que quiere persuadir y otra que solo quiere provocar.
Milei ganó haciendo lo opuesto a lo que Durán Barba le recomendó a Sturzenegger: explicó, propuso y confrontó. La diferencia entre consultar todo y hacer sin pedir permiso.