La invasión sonora de Plaza Armenia ejemplifica el atropello institucionalizado: bombos y platillos que irrumpen en la vida cotidiana con financiamiento oficial.
Tamara Pettinato festejó desde su lugar en los medios las medidas de aislamiento impuestas por Alberto. No se puede victimizar por el hate que recibe ante la difusión de las imágenes incumpliéndolas.