LEO ACHILLI
La economía en 3 minutos

#4 | Si hay pobreza, que no se note

Milei está llevando adelante un ajuste de la san flauta y el punto de partida es horrible, pero es todo de Alberto, Massa y Cristina.

Semana corta, la que terminó y la que empieza. En la que terminó hubo varios temas en el tapete: actividad, pobreza e inflación. Salieron los datos de enero con una caída de la economía de 1,2% contra diciembre, más o menos en línea con lo que estimábamos. Lo que sigue es probablemente una caída de algunas pocas décimas en febrero y nada en marzo. La discusión pasará por cuándo y cómo se dará la recuperación. Si queda en el nivel de marzo o incluso algo arriba de eso, muchos dirán que es la paz de los cementerios. En el Gobierno hay esperanza de un crecimiento en V corta.

La verdad es que hay argumentos tanto para una recuperación fuerte como para una amarreta. Va a depender de muchas cosas de las que hoy no tenemos una previsión perfecta. Pero el concepto es que la economía casi con seguridad paró de caer. Y para que crezca, primero tiene que dejar de caer, así que no es conformismo: solamente el primer tick in the box. Veremos qué pasa con el segundo.

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En materia de pobreza, el 41,7% que reportó el INDEC parece un poco poco. Pero, claro, es un dato que refiere a todo el semestre. Si tomamos el cuarto trimestre la pobreza ya estuvo por el 44%. Lo más grave es la indigencia, que trepó casi al 12% en el semestre. La proporción de indigentes entre la población pobre es la más alta desde que volvió el INDEC en 2016. En cualquier caso, la pobreza en 44% y la indigencia a fin de año bien arriba del 12% genera una limitación para Milei. Porque el hombre está llevando adelante un ajuste de la san flauta y el punto de partida es horrible. La caída de salarios que vimos en enero, sumada a algunas pérdidas de empleo y caída de horas extras harán que en el corto plazo este número siga subiendo.

La calle se la sigue bancando, según muestran los números de confianza en el consumidor y confianza en el Gobierno de la Di Tella, pero la cuestión social está fea. Y es toda de Sergio, Alberto y la Cris. Casualmente Malena salió a decir en una entrevista que el peronismo está en la boludez. Lamentablemente ya lo sabíamos, pero esta boludez es parte de una herencia que potencialmente puede limitar a Milei.

La perlita de la medición de pobreza es que bajó en los partidos del Gran Buenos Aires. En realidad subió marginalmente cuando se la mide por hogares, pero bajó al medirse por personas. Ambos resultados son raros. ¿Efecto del Plan Platita localizado? ¿Temas metodológicos? No sabemos. No desconfiamos del INDEC, pero eso no tiene mucha lógica con la suba de la inflación y la baja de actividad de la última parte del 2023.

La inflación parece venir mejor de lo que se esperaba. El índice online de Bahía Blanca dio 11%. Creemos que puede dar algún puntito más, pero ahí se queda. Lo cierto es que el consumo masivo anduvo bien, incluso con algunas marcas bajando precios. Obviamente los elogiosos del Gobierno deberían aflojar con el relato porque sino otros le van a tirar la cebolla y la papa por la cabeza. O las expensas, el colegio y ahora en abril el gas. Es claro que ahora los bienes van por debajo de los servicios, pero el nombre de la inflación de los próximos meses se llama inercia. Puede llegar a un dígito en abril, sí, pero no lo demos como una posta. Acordémonos de que los salarios se están recomponiendo, que las pymes y comercios ven fuertes incrementos de luz y eso también tiene que ver con los precios. Si hasta Fantino se queja. En estos procesos, siempre hay alguna cosa que queda atrasada.

El tema cambiario luce aburrido ya. El canario de la mina pueden haber sido los 30.000 mendocinos que cruzaron a Chile en Semana Santa para combinar un poco de playa y arrasar los shoppings. No hace falta que nadie diga que no fueron 30.000. Migraciones chequeará con menos polémica. Según publicó un portal, los cambistas de Viña se quedaron sin pesos chilenos. Los argentos no usan tarjeta, sino que cambian los cara grande por pesos cash. Perdimos el turismo de frontera y ahora lo sufrimos. El compañero Scioli lo llama turismo especulativo.

No es que sea tan grave la situación actual. El tipo de cambio promedio de 33 años medido en precios de marzo fue de 878 pesos, contra 850 promedio del mismo mes. Claramente estamos mucho mejor que con Massa en esta cuestión. La cosa es que muchos economistas creemos que sería bueno evitar otro salto discreto del tipo de cambio y que si seguimos con el crawl al 2% esa diferencia hoy anecdótica se va a poner más fulera.

Para esta semana estaremos atentos a los datos de recaudación de marzo. No será tan buena como en meses anteriores, pero seguramente dé lugar a otro superávit de acuerdo a los volúmenes de depósitos públicos que vemos en el sistema. Salen los datos de distribución del ingreso. Y desde ya estaremos muy pendientes de la data política dura y también de los berrinches contra la UBA, el Conicet o el enemigo de turno. Hasta la semana que viene.

 

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Andrés Borenstein

Economista jefe de Econviews. Profesor de economía (UBA y UTDT). Conductor del podcast 'La economía en 3 minutos'.

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