ELOÍSA BALLIVIAN

Frívola y perversa

Los lectores, indignados con la protagonista del libro de Leila Guerriero.

La verdad me encantó la nota, muy buena. Y es lo que yo pienso. Nuestro fútbol, que tiene una rica historia, hoy se parece a un torneo del ascenso, se niveló para abajo. Tenemos muy lindos estadios, equipos tradicionales, buenas hinchadas, pero el campeonato es un asco.

Hay que hacer una superliga de veinte equipos. Los mejores veinte equipos del país, ida y vuelta, un solo campeón, dos descensos, una promoción y listo. Hasta yo ya dejé de ver fútbol de acá, es aburrido. Y por ese motivo, que nivelamos para abajo, nos va mal en la Copa Libertadores. Ahí los brasileños nos sacan años luz.

Conozco a Chiqui Tapia personalmente y está rodeado de amiguismo y mafiosos. Inventa torneos, hace ascender equipos de amigos de él, no sabe manejar el VAR, un desastre. Ni Grondona se animó a tanto. Por lo menos fue más disimulado con su Arsenal.

–Gabriel Alfredo Martínez

Victoria, gracias. Acabás de ahorrarme 30 mil y pico de pesos. La reseña tiene el enorme valor de destacar la estupidez de una figura que, evidentemente, tentó a la autora. Me queda claro que la mirada frívola de la autora coincide con la de la protagonista. Hay cientos de casos como estos, mujeres que han estado en la ESMA y cuentan en privado, con o sin dolor, lo que pasaron. Algunas intentan disimular esa realidad del libro, otras lo dramatizan de verdad, y la mayoría admite que “no les quedaba otra”. Llego a justificar que por defender la vida se puede llegar a hacer cualquier cosa, lo que no tolero es la “asimilación” brutal de cada circunstancia. Me encantó la reseña.

–Nancy Sosa

Es evidente la posición política del autor.

Habla de “ellos” al referirse a los partidarios del saneamiento y de la “industria” al referirse a los beneficiarios de los subsidios.

Son casi cuarenta años de penetración cultural, es muy difícil dejar de ser “progre” cuando casi todos sus amigos lo son.

–Aldo Rizzi

Leí y releí “Pepe y yo“. Soy un alcohólico sobrio desde hace unos cuantos años. Hay una omisión muy grande en la nota. En ningún momento habla de la espiritualidad y del dar sin pedir nada a cambio. Y no hablo de hacer un paso 12. Hablo de salir de las cuatro paredes de Alcohólicos Anónimos. Ayudar comprometiéndose en otros ámbitos.

Soy católico apostólico romano, practicante. Ayudo en Cáritas y me hace muy bien. Otro complemento que me ayudó y me ayuda es concurrir a un psicólogo.

Para mí, quedarse encerrado en AA hace que no te desenganches nunca.

Gracias por tocar el tema, aunque sea de una forma superficial.

Abrazo,

–Carlos Alfonso Sáez

Una perversidad. Conocí a otra con esa actitud, pero de Córdoba. Y me dije: al final no cambió tanto, es la misma tilinga de cuando éramos adolescentes.

¡¡Sain!! Por favor, sean serios. Un sinvergüenza. Inútil, además.

–María Elisabeth Noria Martínez

 

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