Gracias a Dios es viernes

#17 | La violencia está entre nosotros

La judeofobia pura y dura del Partido Obrero. La Selección del pueblo (gorila)

Por fin mañana se termina el suplicio de las campañas y las elecciones. Pase lo que pase, gane Massa o gane Milei, se acaba un año muy estresante para todos. No es que después vaya a comenzar una etapa de tranquilidad, precisamente. Pero por lo menos vamos a tener problemas diferentes, un quilombo nuevito, flamante.

En esta última semana la campaña del miedo kirchnerista llegó a niveles estratosféricos. Faltó que llame a votar a Massa el Sindicato de Infladores de Globos y Afines y que digan que si gana Milei va a entrar Ramiro Marra casa por casa a robarnos todas las latas de atún. Un ejemplo fue el video que se viralizó de unos militantes de Unión por la Patria obligados a bajarse, abucheados, de un tren al que se habían subido para repartir boletas. La Nación calificó el episodio como “violento”, y una periodista dijo: “Lo que pasó en el Mitre es una muestra de cómo el discurso de Milei habilita la violencia. Normaliza la intolerancia al que piensa distinto”. Natalia Volosin, que nunca deja pasar la oportunidad de darse manija, llegó a decir “¿Cuando empiecen a bajar judíos también van a aplaudir?”, un comentario como mínimo bastante miserable dada la creciente ola de antisemitismo verdadero que hay en el mundo y en el país (de eso nos ocupamos más abajo).

Pero como siempre pasa con los kirchneristas: se tiran al suelo y piden penal cuando son ellos los que pegan patadas. El sábado pasado, en el partido de San Martín, una militante de La Libertad Avanza estaba repartiendo boletas de Milei en el medio de la Marcha del Orgullo y fue agredida por los asistentes, que le tiraron agua y botellas, le rompieron las boletas y hasta uno le acercó el culo y los genitales a la cara. El miércoles, en el cierre de campaña de Milei en la provincia de Buenos Aires, en Ezeiza, los militantes del intendente electo Gastón Granados recibieron a los libertarios con una lluvia de piedras.

Vimos pasar por las redes otros casos de supuestas agresiones de kirchneristas a libertarios pero, a diferencia de esos dos en los que se ve clarito, no podemos confirmar su veracidad (y en Seúl no somos como la BBC con Israel). Igual no importa porque con esas dos alcanza para confirmar que, como siempre, la violencia viene siempre de un solo lado y ese lado sabemos cuál es.

A pesar de que sacaron apenas el 2,7% en las elecciones, y que eso ni siquiera es todo suyo porque fue dentro de una coalición formada por otros partidos de izquierda, el Partido Obrero está decidido a salir de su insignificancia apelando a la judeofobia pura y dura. Le funcionó a Vanina Biasi al día siguiente de la masacre del 7 de octubre cuando se apareció en el debate de candidatos a presidente con la banderita de Palestina y le sigue funcionando ahora porque al menos alguien habla de ellos: la semana pasada estuvo circulando una imagen de unos carteles del PO en distintas facultades en los que decía: “Reivindicamos el accionar de Hamás etc etc etc”.

El miércoles la Embajada de Israel invitó a periodistas y políticos a ver el video de 43 minutos con imágenes inéditas de la masacre de Hamás y las descripciones son espeluznantes, aunque ya hemos visto bastante en las redes. Parece increíble que alguien defienda eso, por más causa palestina que apoyen. Es como reivindicar el accionar de Robledo Puch o del Petiso Orejudo. Peor, en realidad, porque Robledo Puch y el Petiso Orejudo tuvieron la delicadeza de no matar a su víctimas en nombre de ningún Dios.

Todo tiene consecuencias, y esta actitud del PO ha generado una ola de antisemitismo concreto que provocó que los estudiantes judíos no se sientan seguros en la universidad. Esto contó en el programa Sólo una vuelta más Florencia Kaplun, integrante de la Asociación de Universitarios Judíos Argentinos (AUJA), que se formó por estos días para combatir esta situación y dijo algo que muchos judíos sienten desde el 7 de octubre: “Estamos viviendo cosas que nuestros abuelos nos contaban que ellos vivían, cosas impensadas, son cosas que por lo menos para mí eran inimaginadas. Ir a la facultad y que me griten genocida. O que digan «Israel es nazismo»”.

Por eso ayer a las 17 h. estudiantes, graduados y docentes de la UBA, junto con más de 80 organizaciones, convocaron a juntarse en las escalinatas de la Facultad de Derecho para pedir por la libertad de los rehenes y una universidad sin antisemitismo. Lamentablemente parece que además de la fuerza militar en el terreno, hay que demostrar fuerza numérica en las calles. Por eso después de las masivas marchas pro Palestina de las últimas semanas, se pudo contrarrestar el martes con otra tan o más masiva pro Israel en Washington. Veremos como sigue la cosa.

El domingo pasado salieron todos los clubes de fútbol, desde Boca Juniors hasta Deportivo Riestra, a declararse en contra de las Sociedades Anónimas Deportivas. Justo era lo que todos nos estábamos preguntando, un tema urticante, fundamental, de interés nacional. En realidad un manotazo más de Sergio Tomás Massa, que le pidió al Chiqui Tapia que le de una mano y el tipo bajó la orden. Encontraron un video viejo de Milei con Fantino diciendo que le gustaban las SAD y ahí fueron todos.

“Fiel a sus orígenes, respetuoso de los claros principios defendidos durante casi 120 años, Boca Juniors ratifica su carácter de Asociación Civil sin fines de lucro y la premisa de que nuestro club es de su gente, socios y socias que lo vuelven cada día más grande”, dijo Boca. “Siguiendo el espíritu de nuestros fundadores, rechazamos a las sociedades anónimas en el fútbol argentino, como ratificó nuestra Asamblea en 2016 al constituirse la Superliga. El Club Atlético River Plate es una Asociación Civil sin fines de lucro, y siempre será de sus socios y socias, que son el sustento de estos 122 años de Grandeza”, dijo River. Deportivo Riestra no se anduvo con eufemismos: “Desde Deportivo Riestra le decimos no a las sociedades anónimas. No a la privatización del fútbol que propone Javier Milei. Los clubes deben y tienen que seguir siendo asociaciones civiles sin fines de lucro. Apoyamos a @SergioMassa. Argentina SÍ, #MileiNo”. Y así.

Todo venía como Massa quería hasta que el botón que nunca falta le preguntó a Lionel Scaloni “algo que se está debatiendo mucho en la sociedad en estos días” (?) y el DT de la Selección ni lo dejó terminar la pregunta: “No, en eso no me meto”. Obviamente salieron los periodistas del régimen ofendidos: “No era muy difícil Lionel. Tenías que tener empatía con los clubes donde te formaste vos y los jugadores que dirigís. Es una profunda decepción esta respuesta cuando todos los clubes están intentando defender el rol importantísimo que cumplen para cada comunidad”.

Scaloni salió de Pujato y se formó en clubes que son Asociaciones Civiles, pero en España jugó en el Deportivo La Coruña y en el Racing de Santander que son SAD, es decir que sabe perfectamente de qué se trata. Al respecto, fue interesante el intercambio que tuvo el dueño de Mercado Libre Marcos Galperín (cada día más picante en Twitter) con un tuitero. “¿En qué tipo de clubes juegan la mayoría (o todos) los jugadores de la Selección que ganaron la Copa del Mundo en 2022?”, preguntó Galperín. Un tuitero le acotó: “¿De qué tipo de clubes salieron la mayoría (¿o todos?) los jugadores de la Selección que ganaron la Copa del Mundo 2022?” Y Galperín la clavó en el ángulo: “¿Y por qué salieron y no se quedaron?” La superioridad del que tiene razón.

En fin, la copa del mundo, la no visita a Alberto Fernández y ahora esto. No se le puede pedir más a esta Selección.

 

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